MAQUILA MENSAJE DE ESPERANZA
El gerente regional del sector maquila, Guillermo Matamoros, ha lanzado un mensaje de esperanza y pragmatismo: la maquila está lista para generar empleo y también para recibir con los brazos abiertos a los hondureños deportados.
Eso sí, con una pequeña condición: que el gobierno no se dedique a pelear con Estados Unidos, ese detallito irrelevante considerando que es el principal comprador de nuestros productos.
Matamoros, con una diplomacia digna de un equilibrista en cuerda floja, recordó que desde 2022 la industria ha navegado aguas turbulentas debido a la caída de la demanda, pero que el 2025 podría traer nuevas oportunidades. Claro, siempre y cuando no se les ocurra seguir enredándose en trámites burocráticos más complicados que un manual de armar muebles sin tornillos.
Entre los sectores con crecimiento destacó la fabricación de hilos, esperando que el consumidor estadounidense vuelva a comprar ropa. También mencionó con entusiasmo la producción de arneses eléctricos, que sigue firme y en ascenso, lo que suena bastante bien siempre que nadie decida electrocutar la inversión con más regulaciones. Y, por supuesto, no podía faltar el auge de los Call Centers, ese oasis de oportunidades donde el hondureño puede desarrollarse en el noble arte de repetir “¿Ha intentado apagarlo y encenderlo nuevamente?” en perfecto inglés.
Eso sí, Matamoros advirtió que no basta con esperar a que los inversionistas caigan del cielo. El gobierno tiene que ayudar un poquito eliminando trabas, licencias y permisos. También sugirió que tal vez, sería buena idea mejorar el discurso hacia los inversionistas en lugar de espantarlos con ocurrencias políticas.