LA BOLSA MÁGICA DEL VOTO

El regalo navideño favorito de los políticos hondureños

Con la temporada electoral en pleno apogeo, los políticos de siempre han sacado del closet su estrategia infalible: las famosas “bolsas mágicas”. Estas maravillas de la caridad electoral, llenas de frijoles, arroz y un toque de cinismo, han vuelto a aparecer en los barrios y aldeas más necesitados, provocando una mezcla de risa, indignación y resignación entre los hondureños.

El padre Ismael Moreno, conocido por no tener pelos en la lengua, se sumó al coro de críticas con un toque de humor ácido. “Sarcasmos navideños en tiempos electorales”, comentó. “Vi una fila interminable de personas esperando por una bolsita. Pregunté de qué se trataba y una señora, con una sonrisa que hablaba más que mil palabras, me dijo: ‘Ladrones repartiendo migajas. Creen que con esto les vamos a dar el voto”.

En efecto, las bolsas mágicas parecen ser el “must” de la temporada para los políticos, quienes consideran que un kilo de frijoles es la moneda perfecta para comprar conciencias. Y aunque algunos lo reciben con gusto —porque el hambre no espera—, otros ya ven este gesto como una burla descartada.

¿Pero qué piensa el pueblo? Al parecer, cada vez menos personas caen en el viejo truco. Creen que somos ingenuos, pero ya sabemos que esto es como el aguinaldo: solo llega una vez al año y con intereses electorales, comentan en las redes reaccionando al comentario de Melo.

Así, entre la indignación y las risas, el espectáculo continúa. Las bolsas mágicas seguirán su camino mientras los políticos cruzan los dedos para que, al menos esta vez, su fórmula de siempre les funcione. Pero como dijo esa señora en la fila: “Que se dicen burlando. El voto, se lo daré a quien promete algo más que una bolsa.

Share via
Copy link