GOBIERNO DEJÓ LA CUENTA EN OBRA GRIS
Que si no se ponen avispas con los más de 2,400 millones de maracandacas que les deben, que se vayan alistando para el cachimbo de deschambados que van a resultar el otro año, dijeron los de la Cámara de la Construcción (Chico) al gobierno refundidor, al que ya como que se le está haciendo costumbre eso que todo mundo le ande cobrando.
Y es que estamos hablando de una de las industrias que más chambas genera en el país, por lo que cualquiera esperaría que el gobierno los mantuviese tocaditos, con los pagos siempre al día, pero no. “La deuda pone en riesgo la estabilidad del sector construcción, y además el empleo y el pago de muchas familias hondureñas” refirió Gustavo Boquín, el jefe, en un video.
Además, mediante un comunicado alterno la Chico también expresó que la jarana también hace tambalearse “la ejecución de muchos proyectos de infraestructura y vivienda, necesarios para el bienestar de la población”, razón por la cual, si los aludidos no se aluden, lo normal es que el asunto tarde o temprano pegue el porrazo.
“Es fundamental garantizar la sostenibilidad del sector y evitar mayores afectaciones a nuestras empresas y al bienestar de las familias hondureñas que dependen de esta actividad”, reza el texto, que se entiende casi como la penúltima embestida para lograr una respuesta que sigue sin llegarles pese a las semanas que llevan insistiendo con lo mismo.
Aun así, asegura la Chico que seguirá arrimando el hombro hasta donde buenamente puedan, pero que se les pongan al día con el pago porque tampoco es que los tractores, grúas y trabajadores funcionan con solo respirar, de tal modo que el trato debe ser recíproco, aunque de momento solo apunte en una dirección.