FEO CLAVO EL QUE LE ECHAN A ROOSEVELT
Feo feo feo lo que anda haciendo Roosevelt Hernández con Arístides Aceituno, el capo de Hondudiario a quien hasta le echó encima la Interpol, según reveló el propio comunicador, quien asegura que todo se debe a un tuit que a través de su medio publicó el año pasado, donde habló de la inconformidad de algunos jerarcas castrenses con el accionar proselitista adoptado por el jefe del Ejército.
Asegura Aceituno que ahí lo andan buscando como locos, queriendo forzarlo para que les revele quién fue su informante, pese a que absolutamente nadie puede obligar a ningún comunicador a hacerlo, por lo que razón tiene él de andar denunciando la persecución e intimidación de la que está siendo víctima, todo ello por culpa de la hipersensibilidad de Roosevelt.
Y es que la Secretaría de Seguridad del otro activista Gustavo Sánchez ya salió también a meter la cuchara, pidiendo oficialmente a Hondudiario que revele su fuente, e invocando el Código Procesal Penal pues, según dicen, la investigación se realiza “en el marco de una querella por el delito de injuria con publicidad”.
Sin embargo, lo cierto es que el aludido tuit de Arístides lo que dijo es una verdad consabida, pues en efecto como que hay caudillos militares que andan con la mosca detrás de la oreja por cómo Roosevelt se ha reconvertido en un activista político a favor de la refundación, en agradecimiento al trato favorable que recibió de ellos cuando estuvo grave de salud, lo que significó, a la larga, venderles su voluntad.
“Cualquier situación que me pueda pasar a mí, el único responsable es el general Roosevelt Hernández”, denunció el veterano comunicador, lo que evidencia una actitud que es más propia de regímenes autoritarios que de una democracia como la que se supone que defiende Roosevelt, quien, no obstante, se va pareciendo cada vez más a su gran amigo Vladimir Padrino, el narco torturador venezolano.