ESTADO DE EXCEPCIÓN EN HONDURAS YA NO ES EXCEPCIÓN
Si hay algo que los hondureños han aprendido en los últimos dos años, es que el estado de excepción es como el arroz en la mesa: está en todas las comidas del gobierno. Así lo señaló la directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Migdonia Ayestas, quien cuestionó el uso eterno de esta medida como si fuera la única receta de seguridad.
Para la experta, lo preocupante no es solo la inseguridad, sino que el gobierno parece haber confundido una estrategia de seguridad con una serie infinita de prórrogas. “Vamos por la renovación número 19. Si seguimos así, vamos a necesitar una tarjeta de fidelización: ‘Acumule 20 excepciones y le damos un plan de seguridad gratis’”, bromeó Ayestas.
“La violencia y la criminalidad crecieron tanto desde 2011 que ahora tenemos un menú de grupos criminales organizados, nacionales e internacionales, operando como si estuvieran en casa. Y mientras tanto, el gobierno sigue apostando a su especialidad: más estado de excepción, como si de verdad eso fuera a solucionar el problema”, comentó Ayestas con ironía.
A pesar de que la percepción de inseguridad sigue siendo alta, Ayestas resaltó que la tasa de homicidios ha disminuido, pasando de 86.5 por cada 100,000 habitantes en 2011 a una estimación de 27 en 2024. Sin embargo, aclaró que este número no es motivo de celebración si los problemas estructurales siguen siendo ignorados. “Podemos seguir sacando cálculos, pero si no resolvemos la raíz del problema, de nada sirve cambiar los números, porque la inseguridad seguirá en el ambiente como un fantasma que el gobierno intenta espantar con discursos”, afirmó.
Además, la directora del Observatorio criticó la falta de estrategias reales para combatir el crimen organizado. “Si quieren reducir el crimen, quizá podrían probar con algo innovador: una política de seguridad. Pero no, al parecer la única estrategia es alargar el estado de excepción hasta que lo herede el próximo gobierno. La pregunta es: ¿vamos a gobernar eternamente a punta de excepción o algún día descubriremos la seguridad integral?”, ironizó.